Emprendimiento femenino

Emprendimiento femenino

Entrevistas: emprendimiento femenino

El emprendimiento femenino en cifras y experiencia.

No hace falta irse muy lejos, ni en años ni en distancia, para conocer historias de emprendedoras que impactan.

El emprendimiento femenino es uno de esos temas que tanto nos llama la atención y más, cuando por nuestro trabajo, lo hemos visto tan de cerca.

Como sabrás, el tema da para mucho y todos los puntos de vista son bienvenidos pero todavía más, cuando se trata de mujeres que con valentía y decisión se han tirado a la piscina del emprendimiento, sin importarles los números, sin dejarse atrapar por las dudas o los comentarios de su entorno.

En nuestro caso, teníamos muchas ganas de preparar esta entrevista, pero todavía más, de hablar con nuestras invitadas.

En primer lugar y antes de que sea la propia Laura Tejada quien conteste a algunas cuestiones, hemos querido buscar historias que también inspiran, desde otros países, desde otros sectores.


Contexto: los datos que no nos acompañan

Solo el 17% del emprendimiento en España está liderado por mujeres. ¿Somos menos capaces? Definitivamente no: las startups fundadas por mujeres fracasan en un 48% de los casos, mientras que las de los hombres en un 66%. ¿Quiere decir esto que lo son ellos? Tampoco.

Al documentarnos para realizar esta entrevista, nos topamos con datos que, aunque ni nuevos ni desconocidos, siguen siendo un golpe de realidad que es necesario compartir. Cuando hablamos de igualdad, términos como educación o desarrollo aparecen inevitablemente en nuestra cabeza. En el caso concreto del emprendimiento femenino, cuanto menos desarrollado está un país, mayor es su tasa de emprendimiento, veamos algunos datos:

Chile25.1%
Guatemala27.5%
Angola40.8%
Chipre3.9%
Italia4.2%
Alemania5%
Fuente: Global Entrepreneurship Monitor

En el caso de España, la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) es solo del 6%, una cifra muy baja pero que nos sitúa por delante de países como Alemania.

Ocho mujeres emprendedoras: mismo éxito, diferente camino:

Buscando nuestro punto de partida tras estos datos, decidimos escoger cuatro emprendedores que admiráramos y preguntarles a las cuatros, las dos mismas preguntas.

Marie Marks

Marie es, lo primero de todo, apasionada. Su estilo de vida, tanto personal como profesional viene marcado por esa inquietud, esas ganas de comprometerse con todo lo que hace y decide.

Nuestra primera emprendedora apuesta por el talento joven, su desarrollo y todas las oportunidades que genera un entorno como el del capital riesgo.

Fundadora y CEO de Bridl, startup con la que aporta transparencia, seguridad y facilidad a compradores internacionales de caballos deportivos (una pasión que disfruta desde que era pequeña).

A Marie, de tan solo 22 años, esto no le debió parecer suficiente, así que se lanzó y creó una serie de podcast en los que, a través de entrevistas con otros emprendedores, habla de temas relacionados con el emprendimiento, la sociedad o estilos de vida.

Esta vez, será ella quien responda a nuestras dos preguntas:

❖    ¿Qué te ha hecho llegar hasta aquí como cofundadora de tu startup?

La pasión por lo que hago y lo que quiero conseguir, el equipo del que he conseguido rodearme y sin duda, mi capacidad de trabajo.

Trabajo entre 9 y 16 horas al día y muchas veces soy yo la que me tiene que recordar a mí misma que pare, que descanse.

Además, es cierto que el proyecto tardó en despegar unos meses, pero creo que es importante mantenerse mentalmente fuerte y trabajar duro por la meta que te has marcado.

❖    K: ¿Qué limitaciones y qué palancas te has encontrado en el camino?

Ha habido varios aspectos negativos, pero me gustaría destacar 3 que sí han sido especialmente duros. En primer lugar, encontrar el círculo correcto del que rodearme, no contaba con una red interesante de personas en este sector que pudieran guiarme, apoyarme y asesorarme. Del mismo modo, conseguir financiación se volvió también un tema complicado, pues solo escuchaba pegas por ser mujer o ser demasiado joven. Por suerte, soy bastante fuerte y todo esto no me importó.

Además, liderar a un equipo siendo tan joven (tengo 22 años), se hizo un poco cuesta arriba, pues para que una operación funcione se necesita organización, comunicación y positivismo; todo bien mezclado y coordinado.

Por último, si tuviera que hablar de palancas, hablaría del equipo que hemos conseguido formar; tardamos en tenerlo, pero la espera mereció la pena.

Constanza Levican

Esta ingeniera chilena fundó en 2017 Suncast, una startup de inteligencia artificial para energías renovables.

Hoy, constanza es el miembro más joven del Comité Consultivo que actualiza la Política Energética 2050, cuenta con una cartera sólida de clientes, representará a Chile en el Foro Mundial de Jóvenes de la organización internacional de energías renovables (IRENA) y en la cumbre mundial APEC de mujeres fundadoras de startups tecnológicas.

Constanza es mucho más que una emprendedora, es una mujer orgullosa de representar ese emprendimiento femenino que tanto echamos de menos, es una mujer orgullosa de apoyar la lucha por el medio ambiente con su esfuerzo y talento y sobre todo, es una persona orgullosa de sus raíces, y de poner en valor el emprendimiento nacional y local.

Así  habla ella de su trayectoria:

❖    K: ¿Qué te ha hecho llegar hasta aquí como cofundadora de tu startup?

Como todo trabajo, es relevante el talento pero la dedicación y el esfuerzo es lo que nos permite realmente ser profesionales en un área; en mi caso, la innovación tecnológica para las energías renovables.

Lo más importante para innovar es lograr llevar las soluciones al mercado, para esto he debido exponerme en gran medida a los especialistas de la Industria Solar, testear tempranamente, recibir críticas y consejos, incorporar mejoras rápidamente, ser flexible en los aspectos técnicos del servicio y actuar con honestidad frente a los clientes. 

❖    K: ¿Qué limitaciones y qué palancas te has encontrado en el camino?

Las limitaciones propias del emprendimiento: acceso a financiación y validación del modelo de negocio. Del mismo modo, eso es todavía más complicado en Latinoamérica, pues hay un menor acceso a esa financiación y menor urgencia respecto a las medidas para combatir el Cambio Climático.

Por último, es ampliamente conocido que las mujeres recibimos menor cantidad de créditos bancarios e inversión de Venture Capital. Aún así, en Suncast estamos cerrando nuestro primer levantamiento de capital con inversionistas ángeles, donde la mayoría de ellos son europeos.

Cristina Aleixendri

Licenciada en Ingeniería Aeronáutica, Cristina cuenta con dos proyectos que nos llamaron la atención desde el principio; Bound4blue, donde como cofundadora y directora de operaciones desarrolla un sistema que busca el ahorro de combustible e impacto medioambiental en la industria marítima. Bound4blue facturó 300.000€ en un año.

❖      ¿Qué te ha hecho llegar a dónde estás a día de hoy como cofundadora de tu startup?

Creo que me tengo que remontar al principio para llegar a explicar lo que estoy viviendo hoy, y es que sólo mirando hacia atrás ves como los puntos se conectan. Cuando era pequeña pasé mucho tiempo en hospitales, acompañando a mis abuelos y vi que el trabajo no sólo era una manera de ganar dinero, sino que podía servir para mejorar como persona y para tener un impacto en el mundo, en este caso salvando vidas. Si tres profesores de matemáticas no se hubieran cruzado por mi camino, probablemente hubiera acabado estudiando medicina. En cambio, decidí estudiar ingeniería aeronáutica. Después, se cruzaron de nuevo por el camino mis dos compañeros: David y José Miguel, y vi que no sólo había una oportunidad de negocio, sino que era una gran oportunidad a nivel personal para llevar a cabo mi objetivo. Supongo que la gente creerá en este punto que todo es fruto de la casualidad, pero ni mucho menos. Creo que es eso mismo, combinado con un trabajo duro de muchas personas, todas alineadas con un único objetivo: disminuir el impacto medioambiental del transporte marítimo, que es la columna vertebral de la economía mundial.

❖      ¿Qué limitaciones y qué palancas te has encontrado en el camino?

Por supuesto, el camino de emprender, desde un punto de vista más personal y no tanto desde el de la compañía, no ha sido fácil. Siempre he tenido aversión al riesgo, he pensado mucho las cosas y sopesado todas las alternativas antes de tomar ninguna decisión, era muy introvertida… Emprender me ha llevado a ese límite personal, y he tenido que aprender y actuar rápido, a salir de mi zona de confort. Supongo que lo que me ha hecho empujarme a eso ha sido mi afán de superación personal y a tener un objetivo claro, que era superior a todos mis miedos.

Mar Domínguez Seda

Mar no es de sintetizar, quizá porque tiene en mente tantas ideas, pensamientos, propuestas y objetivos a lo largo del día, que es imposible resumir en pocas líneas.

De cualquier forma, vamos a intentar hacerlo.

“Tú eres una comercial nata, conectas con las personas”.  Esta fue la frase que pronunció su primer jefe al conocerla y sin ninguna duda, la que convirtió a Mar en el “monstruo” empresarial en el que se ha convertido.

Dos empresas, BannersBanners y B2Qué, con las que Mar ha puesto en práctica toda su ambición, sus ganas y sus conocimientos y que además, le ha permitido crecer aprender y conectar con personas y empresas que siguen marcando sus pasos.

Reto. Su palabra favorita, Ha tenido a su cargo a equipos, ha desarrollado estrategias de monetización, ha lanzado marcas en mercados extranjeros, ha organizado más de 500pdv, gestionado carteras de clientes de millones y por supuesto, no ha dejado de darlo todo por clientes que suponían 500 € en la cuenta de resultados.

Ah, y por si fuera poco, es Linkedin Top voices 2020.

Nosotros, con estos logros, ¡tampoco sintetizaríamos!

❖      ¿Qué te ha hecho llegar a dónde estás a día de hoy como cofundadora de tu startup?

Siempre me defino como una persona extremadamente curiosa. Yo era la típica niña en el colegio que, justo antes de que sonara la campana del recreo, hacía una pregunta larga de responder.

Toda la clase se frustraba pero yo no me daba cuenta; esa curiosidad por conocer absolutamente todo me llevaba a ser un incordio para mis compis que solo querían comerse el bocadillo y jugar.

Esta curiosidad desde niña es la que me ha llevado a moverme como pez en el agua en el mundo del desarrollo de negocio, la consultoría estratégica y el emprendimiento.

Sin curiosidad y, añado, también sin humildad para entender que no lo sabes todo y eso es bueno, no hubiera llegado hoy en día a ser la cofundadora de 2 empresas 100% digitales y estar metida en otros tantos proyectos apasionantes.

Por otro lado, más allá de una predisposición natural a ser una repipi y querer saberlo todo, el hecho de trabajar consistentemente mis habilidades blandas (inteligencia emocional) me ha ayudado, y me ayuda, a poder crecer personal y profesionalmente y, lo que es más importante, a que mi equipo disfrute y se quiera quedar conmigo.

❖      ¿Qué limitaciones y qué palancas te has encontrado en el camino?

La mayor limitación y, a la vez, palanca de crecimiento que me he encontrado han sido, por igual, mi síndrome de la impostora.

Creo que se habla poco, poquísimo, sobre el Síndrome de la impostora y sobre cómo un amplio porcentaje de mujeres líderes y emprendedoras lo sufrimos.

Mi síndrome de la impostora me ha ayudado a no conformarme nunca, a buscar siempre la excelencia en todo lo que hago y a ser exigente y, sobre todo, autoexigente.

No obstante, ser capaz de cambiar mi discurso interno, permitirme fallar y permitirme no saberlo todo es una constante lucha personal para mi. No importa cuán alto esté, no importa cuánto facture, cuantos clientes tenga satisfechos, cuánto crezca mi proyecto, siempre hay una parte de mi que piensa que soy un fraude, que me “van a descubrir”.

Sin duda, en este sentido, el trabajo emocional, de coaching y psicológico ha sido y es mi mayor arma contra mis propios demonios y limitaciones.

Lorena Banchero

CEO-CoFounder de Geofísica Senior GFDas Drones & Geociences, oradora en el Foro Aeroespacial Chile-España en 2017 y 2019, fundadora de Women in Mining Chile, Mentora en Comunidad Mujer y reconocimiento a Empresaria Innovadora en Tecnología en 2018 por el Ministerio de Economía de Chile.

Los años, la experiencia y su gran formación, eran tres aspectos que quiso compartir con otras mujeres, que quiso aprovechar para aportar valor y fomentar la integración de la mujer en la industria de la minería, así como la participación de la misma en posiciones de liderazgo.

Y así lo hizo y lo sigue haciendo 5 años después.

❖      ¿Qué te ha hecho llegar a dónde estás a día de hoy como cofundadora de tu startup?

Partí mi camino cuando entré a estudiar ingeniería hace más de 25 años; solo un 7% éramos mujeres.

Aunque a algunos les parece una carrera árida, en mí había una inquietud… quería hacer cosas distintivas.  Lo mismo me pasó cuando co-fundé GFDas Drones&Mining, venía de una trayectoria profesional clásica en corporaciones mineras, donde los trabajos entretenidos, viajes a congresos o ascensos, eran para mis colegas hombres.

Por eso decidí que yo formaría mi compañía y tomaría decisiones orientadas a mejorar tecnológicamente la industria minera y a demostrar que las mujeres podemos hacer lo que nos propongamos.

De cualquier forma, seguimos trabajando en la mejora de estos números; hoy las mujeres en ingeniería apenas alcanzan el 10%.

❖      ¿Qué limitaciones y qué palancas te has encontrado en el camino?

Cuando partí, paradójicamente siendo yo la CEO de mi compañía, acostumbraba a ir acompañada por algún hombre a las reuniones importantes. Para ser tomada en serio y quizás para sentirme más segura. Pero pronto me di cuenta de que era contraproducente, pues sin quererlo mantenía el viejo estilo y me sometía a “cómo eran las cosas”, sin convencer a otros de mis ideas.

Fue un enorme cambio cuando empezaron a surgir las aceleradoras y cada vez más organizaciones de mujeres, de diversos ámbitos, que me hicieron ver que no era un camino solitario y me dieron aliento para llegar más lejos.

Hoy después de 10 años de emprendimiento, siento un enorme orgullo por mi trabajo realizado, por nuestro equipo profesional, por los clientes que hemos cautivado y porque somos un tremendo aporte a nuestro país.

Vanessa Peña

Vanessa es el claro ejemplo de que por muy complejo que sea un proyecto, siempre se puede sacar adelante si cuentas con las ganas y la perseverancia que toda startup necesita.

Co-fundadora y CEO de Optiroute, esta chilena desarrolló una plataforma web de gestión y optimización de rutas de pedidos a través de algoritmos. Además, este proyecto cuenta con una app que no solo trabaja ese seguimiento, sino que además verifica entregas con fotos, firma digital, comentarios y alertas al usuario sobre la estimación de llegada de su pedido.

En Santiago de Chile, esta joven sigue creciendo y su startup, llegando a tantos rincones como este equipazo se propone.

❖    ¿Qué te ha hecho llegar hasta aquí como cofundadora de tu startup?

Sin ninguna duda, la financiación de Start-Up Chile ha sido clave para el desarrollo y el lanzamiento de Optiroute. De cualquier forma, lo más importante hasta hoy ha sido el apoyo y la confianza del equipo; el emprendimiento tiene un impacto real y cuantificable en la logística diaria de las empresas con las que trabajamos.

Creo que, otro aspecto que destacaría, es la agilidad con la que nos hemos ido adaptando a las necesidades que surgen continuamente por parte de los usuarios; siempre debes adaptarte a tus usuarios.

❖    ¿Qué limitaciones y qué palancas te has encontrado en el camino?

Quizá, lo más difícil del camino en Optiroute ha sido pasar de la teoría a solucionar problemas reales de los clientes en logística.

Marta Llaquet

Si algo quiere, algo hace. Así es Marta. Y ella quería creer en la moda sin desperdicios, con mano de obra cualificada que trabajara en buenas condiciones y que además, fuera capaz de contribuir al medio ambiente. Así lo quiso y así lo hizo.

Hoy, SAYE es la marca que Marta soñó gracias a una campaña de crowdfunding con la que hoy crea sus piezas a partir de materiales reciclados, en fábricas acreditadas y mientras planta, por cada venta, dos árboles.

❖     ¿Qué te ha hecho llegar hasta aquí como cofundadora de tu startup?

Para llegar a lanzar un proyecto se requiere formación, ambición, motivación y espíritu competitivo. En mi caso, es la segunda empresa que lidero, y si algo he aprendido, es que para que una startup funcione y escale en el tiempo, es también necesario un equipo trabajador y excepcional en cuanto a aptitudes: uno de los pilares fundamentales que define a SAYE y que es parte clave de nuestra visión.

❖     ¿Qué limitaciones y qué palancas te has encontrado en el camino?

Las principales limitaciones han venido sobre todo por las concesiones de financiación por tener una empresa tan joven. Eso a día de hoy en que SAYE tiene más de 3 años, ya no nos sucede tanto, pero al principio sí. La principal palanca que he encontrado ha sido, y relacionada con la limitación que acabo de explicar, el aprovechar plataformas novedosas de micro-mecenazgo como Kickstarter para poder convertir una idea de negocio en un proyecto.

Marta, ha vivido la experiencia del coaching de primera mano desde que se adentró en el mundo del emprendimiento, y así habla de ella:


 Entrevista a Laura Tejada, CEO de wavveup

❖ Hola Laura, muchas gracias por tu tiempo. Creemos que la experiencia es el mejor argumento, así que queremos conocer la tuya respecto a este tema. Con estos datos, ¿qué es lo primero que te viene a la mente?       

L: ¡Mil gracias a vosotros por invitarme!

Lo primero, creo que emprender no es cuestión de género, es cuestión de decisión. No obstante, la igualdad no ha llegado a todos los lugares, incluso cuando nos encontramos ante la generación de mujeres mejor formadas de la historia.

Me parece interesante que la oportunidad para emprender no está necesariamente alineada con la riqueza y el desarrollo de un mercado y que en muchas economías emergentes (Uganda, Ghana…), el espíritu emprendedor se esté convirtiendo de hecho en una opción más común en la población femenina, en comparación con países más desarrollados. Creo que una de las principales diferencias es que las emprendedoras en estos mercados son “impulsadas por la necesidad” de supervivencia a pesar de su falta de capital financiero y el acceso a servicios de apoyo. En los países más desarrollados, tenemos una mayor cantidad de opciones de trabajo y a niveles más altos de competitividad entre las empresas, que quizás pueda hacer menos atractivo (¡o demasiado retador!) el proyecto de fundar una compañía propia; además de los prejuicios culturales, que creo que en España siguen empeorando.

De cualquier forma, creo que el emprendimiento femenino es una fuerza que va a continuar creciendo en todo el mundo.

¡Interesante! Me quedo con esa idea tan “retadora” que puede surgir en la cabeza de muchas al pensar en emprender, de hecho, casi un 35% de las mujeres no se siente capaz de hacerlo, ¿qué les dirías?    

Lo primero, les diría que tengan clara cuál es su visión y nunca la pierdan de vista.

Es momento de conocerse bien a una misma para auto-liderarse, de atreverse a abrazar el riesgo y el fracaso como aprendizaje y de darse a sí mismas permiso para ser dueñas de sus vidas y sus proyectos.

Además, ser emprendedor/a es un camino largo y muy complicado y mejor hacerlo acompañado con un buen equipo y una buena red de mentores/coachs. Creo que la mujer tiende a aceptar más la ayuda y eso es MUY positivo. No va de mujer u hombre, sino de perfiles complementarios, de crecimiento conjunto, de pensar bien en el valor que se quiere aportar al cliente y de darse apoyo; tener espejos dónde reflejarse.

“Si quieres ir rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina acompañado”.

Ingrid Vandervelt, emprendedora americana y líder del movimiento “Empowering a Billion Women by 2020” y miembro del Consejo Global de Emprendedoras de Naciones Unidas aseguró hace poco en una entrevista que “los hombres no esperan a tener todos los recursos o la información para crear empresas, simplemente se lanzan y no se lo piensan. Por el contrario, las mujeres quieren estar totalmente preparadas y conocer al 100% aquello de lo que hablan”. ¿Cuál fue tu caso?        

Creo que es cierto que esa necesidad de tener todo bajo control hace que muchas mujeres no sean capaces de emprender a pesar de poseer altos niveles educativos. No obstante, mi filosofía de vida es que “una nunca está preparada al 100%”, soy una persona muy persistente y pro-retos por naturaleza.

En mi caso, tenía tanto un buen nivel de autoconfianza como muchas ganas de pisar fuerte el terreno emprendedor, gracias a una carrera profesional en desarrollo de negocio y talento de 4 años en el extranjero que supuso muchos retos a nivel personal y me abrió muchas perspectivas.

Me lancé a emprender en pleno covid-19 en buena compañía, sin conocer ni saber al 100% nada, pero con un propósito claro: desarrollar y potenciar el talento directivo en el mundo startup.

Hablemos de esa compañía que comentas, ¿qué diferencias has identificado entre tu compañero y cofundador Albert y tú a la hora de emprender?

Creo que emprender es una actitud, no tiene que ver con la personalidad ni con la aptitud, sino con el talante, y creo que los dos tenemos esta actitud emprendedora y altos niveles de creatividad necesarios. No vemos el trabajo como algo ajeno a nuestra vida, sino como una prolongación de nuestro propósito personal y profesional.

De cualquier forma, sí tenemos dos personalidades muy diferentes, Albert es una persona muy organizada, muy planificadora, muy bueno en análisis y predicción, no se tiraría a la piscina si no estuviera seguro de que hay suficiente agua. Por mi lado, soy una persona muy ágil, muy rápida mentalmente y mi aversión al riesgo es muy baja. A la hora de tomar decisiones y dirigir el negocio, tenemos el mix perfecto.

Entonces creo que estamos de acuerdo, esas diferencias de las que tanto se habla en equipos, tienden a ser por personalidad y no por sexo, ¿no?

¡Sin duda, personalidad! De hecho, en las evaluaciones de equipos que hacemos en wavveup es en lo que nos fijamos: en la forma de pensar, en las motivaciones y en la personalidad de los integrantes de los equipos, que es lo que impacta en cómo actúan y los resultados que tienen. Da igual si es mujer u hombre.

¡Muy interesante! De cualquier forma, rescato para que comentemos una frase de Elena Betés, fundadora de Rastreator, Preminem y Penguin Portals, quien afirma que “siempre que haya una mujer gestionando todo va a ser más ágil y flexible”. ¿Qué opinas tú?

Sin lugar a dudas, la mayor presencia de emprendedoras  está llevando a renovar estilos de gestión porque se puede arriesgar y tomar decisiones logrando complicidades, despertando emociones y escuchando activamente, porque necesitamos un  liderazgo más  emocional y menos jerárquico.

Si te parece, sigamos analizando el perfil de la mujer emprendedora. Según refleja el Informe Especial GEM sobre Emprendimiento Femenino, la mujer emprendedora española tiene entre 25 y 34 años, y cuenta con estudios universitarios. ¿En wavveup trabajáis con muchas startups lideradas por mujeres?, ¿cómo las definirías y cómo colaboráis?

Por suerte sí trabajamos con startups lideradas por mujeres. A nivel de edad y estudios, coinciden con lo que comentas, mujeres jóvenes, muy bien preparadas a nivel de estudios y líderes/cofundadoras de startups por primera o segunda vez. El dinamitador es su empoderamiento, ligado a las necesidades de independencia y autogestión.

Cada persona es un mundo, pero sí que hay un denominador común que es su visión estratégica y su orientación al logro. Son realmente “high achievers”, mujeres dedicadas, que se exigen mucho y que esconden sus propios miedos que limitan su crecimiento, como cualquier ser humano.

Como coach ejecutiva, no les doy respuestas, sino que las acompaño, les ayudo a hacerse preguntas más poderosas, a re-conocerse; les hago espejo de ese poder que les pertenece y procuro que tracen y consigan sus objetivos más ambiciosos.

En definitiva, quiero que alcancen la libertad y la energía que ansían, e interioricen y vivan el para qué emprenden.

Y desde tu punto de vista, ahora como mujer, ¿qué crees que podría contribuir a mejorar el ecosistema emprendedor femenino?      

Necesitamos un cambio de mentalidad significativo para que de verdad haya más mujeres emprendedoras de cualquier edad, y, sobre todo, para que se nos valore igual que a los hombres. Para empezar, apostaría por las iniciativas para impulsar y fomentar la cultura del emprendimiento desde el entorno educativo y en la etapa escolar. Asimismo, creo que necesitamos desarrollar un entorno favorable para que las mujeres se lancen a formar parte activa de este ecosistema emprendedor, darles visibilidad, abogar por medidas que ayuden, desde la igualdad, a la mujer a romper el techo de cristal en el mundo emprendedor. Del mismo modo, creo que es interesante formar grupos de empoderamiento para trasladar el mensaje de que “si quieres, puedes”, y de que “está bien cometer errores, pivotar y aprender en el camino”.

Por último, hemos hablado del miedo al fracaso, y no me gustaría terminar la entrevista si comentar lo relacionado con está con la inseguridad y la incapacidad para conseguir financiación. Creo que otorgar partidas a candidatas que cumplen ciertos requisitos resulta ser lo más efectivo a la hora de incentivar el emprendimiento.

Laura, si pudieras hablar con una de esas emprendedoras, ¿qué consejo le darías?

Arriésgate; atrévete a ponerte en riesgo, no en peligro. Concéntrate en vivir con intensidad: ríe, despéinate, suda, ensúciate, cánsate y reta a tu cuerpo y mente a llegar más lejos. Pregúntate quién serías si no tuvieras miedo y comprométete con tu propósito como forma de vivir tu vida.


Algunas conclusiones

Como bien comenta Laura, el emprendimiento tiene que ver con la actitud y la decisión, no con el género.

Ahora bien, que las mujeres emprendan menos, no quiere decir que les falte decisión, pues de sobra la tienen; quizá, como comentan nuestras emprendedoras hoy, esto tenga que ver con cómo está pensado el sistema, cómo ha funcionado hasta ahora, y cómo actúa la sociedad. Queramos o no, son tres factores que influyen de forma directa en la percepción personal sobre “lo que puedo y no hacer”.

Retomo una de las frases de Laura, “una nunca está preparada al 100%”, para decirte que, si estás leyendo esto y dudas, te lances. Y como bien dice Tejada, no lo hagas sola, los grandes tampoco lo hacen: Logan Green, Jeff Bezos, Elon Mask…todos cuentan con coach, todos se dejan acompañar.

La tasa de intención femenina sigue siendo una batalla todavía pendiente en España, pues mientras Europa cuenta con un 12,4%, en España seguimos sin pasar la barrera del 6%. De cualquier forma sí hay datos esperanzadores, pues según el último Informe Especial GEM sobre Emprendimiento Femenido, la tendencia de acuerdo a esta diferencia entre hombres y mujeres está disminuyendo:


  • La actividad emprendedora de las mujeres ha aumentado en un 10%.

  • En España, las mujeres ya emprenden por oportunidades de mercado y no por necesidad, como venía ocurriendo en los últimos años.

    Sabemos que los números están cambiando y lo seguirán haciendo, porque así nos lo están demostrando ellas. Hablar hoy con cada una de estas emprendedoras, ha sido una liberación. Los prejuicios culturales están en todas nosotras, así como la voluntad y la decisión de terminar con ellos.

    Por último y como bien comentaba Laura al final de su entrevista, desarrollar entornos favorables, desde los primeros momentos educativos, es tan importante como crear espacios en los que compartir experiencias e historias que despierten curiosidad y entierren el miedo; esperamos que hoy, las que nos hayáis leído, estéis más cerca de dar el paso y más lejos de prejuicios sociales.