Coaching Ejecutivo

Coaching Ejecutivo

Si tienes tu propia startup, busca tu propia coach

Que Elon Musk y Oprah Winfrey lleven años confiando en el coaching, no es casualidad.  

Emprender es una aventura apasionante y agotadora a partes iguales. Si tienes tu propia startup, sabrás que las horas siempre faltan y que sin embargo, las preocupaciones siempre sobran. 

La toma de decisiones, los riesgos, la falta de rendimiento, los conflictos entre socios… El día a día de un emprendedor está lleno de retos, de ambición y como no, de obstáculos. Las jornadas son eternas, tú marcas tu horario pero a veces, casi es peor, ¿verdad? Nunca parece suficiente, las clásicas jornadas sin fin que tan necesarias parecen y tanta trampa esconden.  

Si nos lo permites, a toda esta vorágine del día a día de una startup, vamos a llamarla rutina (con todas las connotaciones de la palabra).

Cuando la rutina entra por la puerta, la productividad salta por la ventana. 

El concepto del coaching ejecutivo tiene más de 30 años y nació en Estados Unidos con el objetivo de lograr un mayor rendimiento personal y profesional en los deportistas de élite. ¿Y sabes qué? Que funcionó, que fue un concepto revolucionario y que por eso tú te encuentras ahora mismo entre estas líneas.  

Mayor planificación de los objetivos, lograr el máximo potencial, mejor gestión del tiempo y las emociones, mejora de la motivación y el rendimiento, mejor gestión de las frustraciones y la potencia del liderazgo. Estas fueron las conclusiones que Timothy Gallwey, precursor inicial de este concepto, extrajo de esta nueva visión del deporte de élite gracias al coaching.  

En el mundo del deporte, el coaching es una parte más del entrenamiento; ahora son las startups las que, tras entender su valor, han decidido aprovecharlo también.  

¡Un juego rápido!

Esta es la vida del emprendedor de cualquier startup, el día a día. Si pensabas que eras un bicho raro, puedes estar tranquilo, eres un emprendedor más luchando por su startup. Ahora bien, existe una forma de transformar todo este proceso en valor, en resultados.  

¡Bienvenido al coaching ejecutivo! 

Las clásicas y erróneas asunciones del coaching ejecutivo 

En primer lugar y antes de contarte qué es el coaching ejecutivo, déjanos contarte todo lo que no es, por mucho que tu tío y Google se empeñen: 

Tu coach, no tomará decisiones por ti, no te dará una lista de órdenes ni otra de cómo solucionar problemas. Tu coach no se limitará a hacer preguntas sin estructura o enfoque, ni se dedicará a escuchar y asentir. Ah, y lo más importante, tu coach No te dará la solución a tus problemas. Para todo esto, ya tienes a tu círculo más cercano.  

¿Listo para saber qué es lo que de verdad el coaching ejecutivo puede hacer por ti y tu startup? 

El Coach: la llamada a la acción. De “esto quiero” a “esto hago”. 

Podemos definir coaching ejecutivo de muchas formas, pero a nosotros nos gusta hacerlo con cuatro palabras, o mejor dicho, con cuatro verbos: impulsar, crecer, enfocar y entrenar. Esto hará tu coach, este es el verdadero valor de tu coach: 

  • Te impulsará a conocerte y a reconocer el impacto de tu entorno.
  • Se asegurará de que crezcas en el plano personal y profesional.
  • Buscará tu foco para poder trabajar con objetivos.
  • Te llevará hasta las acciones que generarán esos cambios que tanto buscas y necesitas.

De esta forma, el coach es una conversación estructurada con la que alcanzar el éxito. 

La visión del coach es externa, no tiene la carga de subjetividad de la tuya. Eso es lo interesante. Entre el coach y tú siempre existirá una comunicación directa, con un plan, unas metas y un seguimiento

¿Qué conseguimos con esto? Marcar objetivos, plantear acciones y lo más importante, alcanzarlos.  

Ahora puede que estés pensando, “eso ya lo tengo”, porque en tu cabeza saltará la siguiente idea: 

“Tengo un objetivo (el éxito de mi startup), muchos sueños (el proceso: cómo gestionarla y conseguirlo) y si cabe, todavía más adrenalina y emoción en todos los pasos que doy.” 

Tomar decisiones dentro de una startup se convierte en un proceso en el que tanto emociones como sentimientos juegan un papel crucial.  

¿Dónde está el problema? En que en medio de todo ese proceso, el emprendedor se enfrenta a diferentes situaciones: competencia, cambios en el mercado, preocupaciones económicas, problemas con otros socios, trabajadores… 

No eres una máquina, no puedes solucionar las cosas sin sentir preocupación o estrés. Las situaciones de tu startup te acompañarán y te afectarán siempre.  

Y por eso, el coaching ejecutivo es la mano derecha del emprendedor 

Como emprendedor, puedes ser muchas cosas, pero la primera es valiente, sin duda. Si ya has dado ese paso, no hay nada que te vaya grande, nada.  

No tengas miedo a pedir ayuda o abrirte, la mejor forma de que tu proyecto triunfe, es llevarlo por el camino correcto, con la compañía que necesitas.   

Nosotros nunca te diremos qué tienes que hacer, sino que te ayudaremos a descubrir cómo hacerlo. Tu coach ni opina ni manda, tu coach aporta otra perspectiva, descubre tus recursos, tus posibilidades…

Conseguiremos marcar un plan lleno de acciones que te convertirán en un líder activo, empoderado y listo para crecer en lo personal y profesional. 

Deja que alguien de fuera entre: con otras perspectivas. 

Atrévete a (re)conocerte. Atrévete a tomar las riendas. Atrévete a medir tu impacto.   

Sin acciones, no hay cambio. 

Atrévete a probar el coaching.